Gracias a los adelantos de la comunicación, Amelia González, en entrevisa realizada por Skype, nos abre un espacio para compartirnos un poco de su historia…
“En Suiza estoy hace 18 años, desde ese momento, empecé a estudiar el idioma, y al cabo de 4 años me casé”
Aunque tenía una vida laboral activa en Perú, como empleada de una entidad bancaria; luego de su matrimonio en Ginebra, estuvo dedicada varios años al hogar, a su hija y a su hijo, que actualmente alcanzan los 22 y 6 años de edad respectivamente.
Posteriormente, Amelia González, decide emprender su carrera laboral en Suiza, y pese a las dificultades de idioma, edad y validación de títulos; y después de desempeñarse en varios trabajos, logró ingresar a la empresa
Hanro of Switzerland. Aquí ocupó un alto cargo comercial y también encargada de compras en una de sus tiendas. Gracias a su excelente desempeño, su trayectoria en esta organización ha sido intachable.
“Acá las ventas son muy diferentes. Es un sistema complejo que require conocimentos de control, planeación y presupuesto. Es una labor bien organizada y metódica, algo más estructurado y gerencial que en Sur América”, manifiesta Amelia, para quien laborar en este mundo comercial ha sido todo un desafío, pues las ventas en este país requieren de personas muy audaces quienes ha debido previamente aprobar una formación académica de mínimo 3 años. Pero todos estos requerimientos no fueron obstáculos para ella, al contrario, se convirtieron en oportunidades para el aprendizaje y la experiencia.
Su iniciativa y sus deseos de ascender la llevaron a ocupar los puestos de mayor jerarquía en la empresa Hanro, pues fue ella misma quien se lanzaba a asumirlos y además de alcanzar excelentes resultados, supo ganarse la confianza de sus superiores.
Después de obtener una sólida experiencia en dicha empresa, decide renunciar y hacer buen uso del seguro de desempleo para aprovechar un periodo de tiempo financiado por es Estado que le permite empener formación académica adicional que le permitirá capacitarse y postularse a las otras ofertas laborales que se puedan presentar.
Aunque reconoce que el camino es largo en cuanto al campo laboral, su tenacidad siempre es su compañera para asumir nuevos retos.
Su trabajo en las ventas le dio la oportunidad de conocer los diversos Sindicatos y motivada por defender los derechos de sus vendedoras, decide pertenecer a uno de ellos. Actualmene participa activamente en mesas de trabajo jurídicas del sindicato de trabajadores,
SIT, que fue creado para brindar ayuda a asalariados y a algunas personas que se encuentran sin estatus legal en Suiza.
Amelia González, quien sostiene que tendrá un vínculo de por vida con Ginebra por sus hijos nacidos allí y su larga esadía en esta ciudad, prefiere la vida tranquila y menos agitada de sus tierras Peruanas.