La presidenta anual de Suiza, Micheline Calmy-Rey, se reunió este miercoles, en Berna, con un representante del Consejo Nacional de Transición (CNT) libio, órgano político que agrupa a la oposición de Gadafi.
"Suiza no dejará piedra sin mover para ayudar a las víctimas de la guerra civil a las autoridades diplomáticas y humanitarias", aseguró Calmy-Rey, según un comunicado emitido el miércoles en la tarde por el Departamento Federal de Asuntos Exteriores (DFAE).
El representante de Libia, El-Jebril Waalfarvi, expuso a la Consejera Federal la actual situación de Libia y su posible evolución futura. También presentó las reclamaciones y el programa político del Consejo Nacional de la transición. Micheline Calmy-Rey dijo que estaba preocupado por la difícil situación que enfrenta la población de Libia, expuesta "a la violencia dirigida y abominable" de sus dirigentes.
El Consejo Nacional de Transición, creado por representantes de los rebeldes que se oponen desde el 15 de febrero a las fuerzas de Muamar Gadafi, se creó el 5 de marzo y se declaró como "el único representante de Libia".
Las relaciones entre Berna y Trípoli estuvieron en la cuerda floja tras la detención, en julio de 2008, en Ginebra de uno de los hijos del líder libio Muamar Gadafi, quien retuvo en represalia durante dos años a dos empresarios suizos en territorio libio.
El pasado año, ambos países firmaron un plan de acción para normalizar las relaciones tras la liberación de uno de los dos suizos retenidos, que preveía una "compensación" de 1,5 millones de francos suizos, así como la constitución de "un tribunal de arbitraje" internacional para investigar las circunstancias de la detención de Hannibal Gadafi.
Tras la revuelta, Berna ha congelado los eventuales haberes de Gadafi y sus allegados en Suiza.
Fuente: Suizapress.ch