La ministra helvética de Justicia, Simonetta Sommaruga, se comprometió a aumentar la credibilidad del gobierno en materia de asilo y en política de inmigración para contrarrestar la preocupación pública.
También anunció que Suiza recibirá 35 refugiados de un campo de Naciones Unidas en la frontera entre Irak y Siria, fruto del espíritu de la larga tradición humanitaria del país.
Sommaruga señaló que se toma en serio las legítimas preocupaciones de la población sobre el marcado aumento de la inmigración, pero manifestó que algunos grupos habían provocado miedo al explotar este fenómeno para sus fines políticos.
Fuente: Swissinfo.ch