En el pasado encuentro de la Red Ecuménica mundial, celebrado en la sede mundial del Consejo de Iglesias en Ginebra, se planteó como principal objetivo preservar los derechos humanos y la dignidad de todo inmigrante.
La Iglesia debe servir de puente para unir las comunidades migrantes con las sociedades que los reciben, para frenar, de una vez por todas, el rechazo, los prejuicios y los temores que este fenómeno conlleva.
El encuentro también llamó a las iglesias a protestar cuando el mal trato o la crueldad contra los extranjeros parezca un hecho normal.
Fuente:Swisslatin