Desde el miércoles y durante diez días, Ginebra será la capital del cine gay y lésbico con la celebración de un festival que, bajo el nombre de "Everybody is perfect" (Todo el mundo es perfecto), proyectará setenta filmes. "Harvey Milk", la producción de Gus Van Sant que plasma la odisea del primer concejal homosexual de San Francisco -interpretado por Sean Penn- a finales de los 70, fue la encargada de abrir el telón.
Los filmes cubrirán un periodo de producción cinematográfica gay y transexual de 90 años, desde el estreno de la alemana "Ander als die Andern" en 1919 hasta la reciente cinta suiza "Duel", de Edgar d'Alberto Rezende. Se proyectarán documentales y se celebrarán debates, una puesta en escena que, según los organizadores del evento, pretende ser "selectiva" pero también llegar "al gran público".
Sin abandonar la temática, producciones de India, Guinea, Suecia o China también ahondarán en el rol histórico de la homosexualidad en los derechos humanos, la religión, la familia, el sida o la igualdad de género. Asimismo, más de dieciséis realizadores y diferentes expertos estarán presentes para debatir temas de candente actualidad, como la paternidad entre homosexuales, la transexualidad o el conflicto de géneros.
Tomado de Agencia EFE