Hernán Ormeño es un chileno que desde fines de los 70 salió de su país. Luego de transitar por Europa llegó a Suiza en 1995 y hoy, en Ginebra, es la cabeza del proyecto teatral Vuelvo al Sur. Una compañía orientada a revivir la labor de autores latinoamericano y cómo él mismo lo señala “dedicada a la búsqueda incesante de la verdadera historia Latinoamericana”.
Suiza le brindó la tranquilidad para aprender y reflexionar, al tiempo que los ingresos necesarios para dedicarse al desarrollo teórico de su oficio, sus ricas bibliotecas y hoy por hoy un público selecto, pero fiel a su obra.
Su camino artístico va de la mano de asociaciones solidarias latinoamericanas, en donde, y como consecuencia de las leyes que regulan el teatro en Suiza, siempre se cobra una suma correspondiente a la mitad de lo que costaría ver un espectáculo como el suyo en un gran teatro o se recauda pasando el sombrero.
“Longanizo” es el nombre de su último montaje. Una lectura dramática sobre la vida de Simón Bolívar, en la que hace las veces de actor, director y dramaturgo, además de revivir esa tradición aprendida en sus años de estudiante, cuando “hacía teatro con cualquier cosa y hacían cualquier cosa para ver teatro”.
De su labor dice estar satisfecho, tentado y optimista para el futuro y, sobre todo, agradecido por las experiencias adquiridas. En la mira está entregar su obra a Chile, afinar la labor y continuar con la lucha, pues como lo indica: “en la vida todo es un combate”.
Hernán Ormeño en la Librería Albatros durante una lectura de poemas