Muchas personas en nuestra sociedad olvidan que la vida es una moneda con varias caras y le dedican todo su tiempo al trabajo, dejando de lado la afectividad y la recreación. Son aquellos que viven para trabajar y no trabajan para vivir. ¡Se vale cambiar ahora!
NO VIVAS SOLO PARA TRABAJAR
Cada día hay más personas que sin darse cuenta cumplen al pie de la letra la frase: "trabajar, trabajar y trabajar".
Se olvidan, en medio de los afanes de la oficina, de que la vida tiene varios aspectos y que para ser feliz hay que atenderlos todos, pero no lo hacen porque son absorbidos por sus trabajos y ya no trabajan para vivir, sino que viven para trabajar.
La psicóloga Paula Vargas explica que algunos optan por refugiarse en sus empleos para evadir situaciones personales, como los problemas de pareja, pues de esta manera argumentan tener una buena excusa para no pasar mucho tiempo en casa.
Como todas las adicciones, la del trabajo no tiene límites y con el tiempo la parte lúdica y afectiva de nuestra vida pasa a un segundo plano, mientras que lo laboral ocupa casi por completo nuestro tiempo y esfuerzos.
Para la psicóloga Patricia Barrientos pueden existir otras razones, entre ellas la necesidad de adquisición.
"Muchas veces se nos olvida cuál es el objetivo de la vida y lo enfocamos hacia la adquisición, y empezamos a medir nuestros logros por lo que tenemos o por lo material que hemos conseguido. Se convierte en un asunto de competitividad", dice Patricia.
Además de recibir un pago, la idea de trabajar es encontrar una actividad que nos brinde una satisfacción, la cual podamos disfrutar, pero cuando se nos convierte en una obsesión, dejamos ese disfrute a un lado y pasa a ser como un lazo que no podemos soltar.
Pero igualmente, esta adicción puede traer graves consecuencias a futuro, ya que nos llenamos de problemas y de estrés y en algún momento el cuerpo y nuestros familiares nos lo cobrarán.
Joaquín Cadavid tiene 75 años y cuenta que "durante mis mejores años me dediqué a trabajar, en semana llegaba después de las 7:00 de la noche y los fines de semana me llevaba el trabajo para la casa. Salía muy poco con mi familia y me perdí muchos de los mejores momentos de mis hijos. Hoy que estoy jubilado y tengo todo el tiempo del mundo, siento que ellos se acostumbraron a estar sin mí, y me cuesta ser parte de su vida como yo quisiera".
La exigencia de la empresa
Paula Vargas opina que otro de los motivos por el que vivimos para trabajar, es la exigencia de las empresas, que cada vez esperan que el empleado dé mucho más de su tiempo y de su esfuerzo.
En este caso, las organizaciones ven a los empleados como máquinas y olvidan que es importante fomentarles la parte familiar, deportiva y recreativa, ya que según los expertos, mientras más feliz sea la persona, mejores resultados dará en lo laboral.
Alejandra Vega cuenta que "en mi anterior empleo me exigían trabajar hasta muy tarde y a veces tenía que ir los domingos. Por obvias razones yo no me quejaba, pero me empecé a aislar de mis amigos y hasta terminé con mi novio porque ya no tenía tiempo para él. Un año después me sentí más sola que nunca y muy deprimida, mi rendimiento no volvió a ser el mismo y tuve que renunciar; no importa si en mi nuevo empleo me pagan menos, pero ahora tengo tiempo para mí".
Patricia Barrientos señala que las nuevas generaciones ya se han percatado de que sus padres han dado sus vidas para trabajar y la mayoría de ellos no están dispuestos a sacrificarse de esta manera.
Por eso se están preparando para trabajar desde afuera de las oficinas, gracias a las tecnologías, donde puedan tener más flexibilidad.
Y es que Charles Handy, un experto en gestión laboral dijo hace algunos años que más de la mitad los trabajos del siglo XXI no serían de tiempo completo, todos trabajarán más independientes.
Recuerde que solo tenemos una oportunidad para vivir la vida, así que deje su adicción al trabajo y dedíquese tiempo a usted mismo antes de que sea demasiado tarde.
Contexto
Cómo identificar un adicto al trabajo
- Casi todos los días sale mucho más tarde del horario establecido y se siente mal cuando sale temprano.
- Se lleva parte del trabajo para la casa.
- Se siente incompleto si deja el portafolio en la oficina.
- En el celular tiene más contactos de colegas que de amigos.
- Las conversaciones son siempre relacionadas con el trabajo.
-Siente que la oficina no funcionaría sin usted.
Manuela Bernal
Publicado el 9 de noviembre de 2008
Tomado de elcolombiano.com
http://www.elcolombiano.com/BancoConocimiento/N/no_vivas_solo_para_trabajar/no_vivas_solo_para_trabajar.asp?CodSeccion=9