El gestor de la exitosa incursión del quechua en la web es el amauta (maestro) Demetrio Túpac Yupanqui, descendiente directo de uno de los antiguos emperadores del Tahuantinsuyo, de quien heredó su apellido.
Este cusqueño, de 82 años, que ha enseñado el runa simi (quechua) a generaciones de peruanos y extranjeros, logró en junio pasado que la empresa Microsoft lanzara en Perú el sistema operativo Windows y el paquete Office, traducidos al quechua (ver recuadro).
Hace casi un año, la empresa Google colgó en la red su primer buscador en runa simi. Todo esto ocurre en momentos en que en el Congreso peruano también se legisla en la lengua de los incas, gracias a la presencia de dos parlamentarias quechua hablantes.
Túpac Yupanqui, miembro de la Academia Peruana de la Lengua Quechua (máxima institución de este idioma en materia lingüística), ha tenido entre sus alumnos a las ex primeras damas Eliane Karp de Toledo y Keiko Fujimori, así como a destacados profesionales del Perú y el mundo.
Quijote de Cervantes, en quechua
Túpac Yupanqui ha sido también catedrático de este idioma en la Universidad de Cornell (E.U.) y es uno de los contados políglotas cusqueños. Habla y escribe, además del quechua, en latín, griego, inglés y francés.
"Pertenezco a un pueblo, San Jerónimo, donde todos los apellidos son incas, como Pachacútec, Sinchi Roca, Lloque Yupanqui, y mi apellido. A mi mamá le encantaba hablar solo en quechua, y no porque ignorara el español. Entonces puedo decir que he bebido el quechua con la leche de mi madre", cuenta.
En la universidad, relata Demetrio, era solicitado por sus compañeros de clase para traducir documentos de quechua a español. Así comenzó su larga carrera como profesor del idioma incaico.
"En la Universidad Católica me convertí en profesor de quechua de mis compañeros (...) Luego ingresé a las filas del periodismo, me propusieron enseñar quechua y fue un éxito...".
Nuevo proyecto
PAOLA PINEDO GARCÍA
PARA EL TIEMPO
DESDE LIMA
Ahora, Túpac Yupanqui proyecta lanzar una página web propia, dedicada exclusivamente a la difusión y enseñanza de este idioma.
"Tengo todavía mucho por hacer. Por ejemplo, estoy trabajando en un diccionario general de quechua, que ya tiene unas 20.000 palabras. Y seguiré dedicándome al estudio de este idioma, porque en quechua se pueden expresar las manifestaciones más sutiles del pensamiento humano, y eso es algo que no tiene ninguna otra lengua", asegura.
Además, este amauta cumplió en junio pasado una de sus más grandes aspiraciones, traducir al quechua el Quijote de Cervantes.
"Fue un trabajo que me tomó unos cinco meses, y para mí fue una satisfacción muy grande. He traducido también la Constitución peruana, discursos presidenciales y otros documentos y obras muy importantes", dice Demetrio, que ha transitado a lo largo de su vida entre la teología, la filosofía, la lingüística y el periodismo.