Cali es una ciudad moderna de aproximadamente 2'500.000 habitantes, en la cual existe una gran desigualdad social, dada por la mala repartición de las riquezas y la falta de oportunidades.
Dentro de esta ciudad de contrastes, se encuentra el Distrito de Agua Blanca, que es uno de los sectores mas marginados de Cali y que tiene una población de unos 500'000 habitantes.
Las necesidades más urgentes de este sector son el trabajo, la educación, la salud, las vías de comunicación, la vivienda y la cohesión y unidad social entre los habitantes.
Actualmente, hay unas diez capillas que conjuntamente trabajan formando comunidades y grupos cristianos que se reunen para buscar soluciones a los problemas sociales que existen.
En Agosto de 1994, en una de esas diez capillas, comenzó este proyecto gracias a Joseph Demierre un padre Suizo que trabajaba con los Misionarios de Bethléem.
Como parte de este proyecto está la AESDA, que es una asociación sin ánimo de lucro, que trabaja por la promoción y la eduación en economía solidaria, en el Distrito de Agua Blanca.
Su objetivo es crear una red de economía solidaria, a fin de coordinar y de apoyar los diferentes grupos o empresas constituidas o en formación.
En el momento de su creación, en Junio de 1990, la asociación estaba formada por unas 20 empresas o proyectos.
La sociologa Maria Jennifer Hennington, estuvo acá en Ginebra y nos permitió hacerle una entrevista acerca de dicho proyecto:
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La filosofía de la economía solidaria:
La economía solidaria es un movimiento social, cultural, espiritual y político que integra a los jóvenes y a los adultos que quieren ser protagonistas de su propia vida y que buscan construir un mundo donde todos puedan desarrollar sus habilidades y donde todos tengan las mismas oportunidades.
Los elementos principales de este movimiento son:
La defensa de los derechos de cada persona frente a la explotación y a la exclusión.
El servicio, la solidaridad y la democracia, como alternativa de los modelos autoritarios, competitivos y de exclusión del neoliberalismo y la economía de mercado.
La colaboración, cooperación y participación activa como formas de organización comunitaria.
La educación recíproca, que permita llevar a cabo procesos de intercambios sociales y culturales.